Aznar presenta “Orden y libertad” en Burgos junto a Mañueco y reclama un “gobierno fuerte” frente al radicalismo y el populismo

El expresidente del Gobierno y presidente de la Fundación FAES, José María Aznar, ha presentado en el Museo de la Evolución Humana su libro Orden y libertad, en un acto acompañado por el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y organizado con la participación de Diario de Burgos.

Aznar ha enmarcado la publicación en un contexto que definió como “un cambio de era” y ha defendido que “dedicar tiempo a entender lo que pasa es imprescindible para intentar proyectar el futuro”. En ese análisis, ha advertido de que “la libertad y la democracia están en riesgo y eso hay que defenderlo”.

El expresidente ha situado como prioridades “recuperar el estado”, “recuperar la nación” y “la recuperación del respeto institucional y del estado de derecho”. A su juicio, el próximo ciclo electoral trasciende la alternancia: “Las próximas elecciones en España (…) no es una simple alternancia en el gobierno”, sino que “lo que vamos a decidir es si seguimos con nuestra Constitución, si seguimos con la monarquía parlamentaria”.

En clave de gobernabilidad, ha insistido en que “España necesita un gobierno fuerte y cuanto más fuerte sea mejor”, porque “con un gobierno débil, España jugará en el futuro a la ruleta rusa”.

Aznar ha sido especialmente crítico con la actual mayoría parlamentaria, a la que ha acusado de haber “entregado España en manos de los que la quieren destruir”, y ha calificado como “un pacto maldito para España” los acuerdos con fuerzas independentistas y herederos del entorno de ETA.

También ha dedicado parte de su intervención a Vox, diferenciando entre sus votantes y su dirección. Ha afirmado que “el interés fundamental del populismo de derecha en España, es decir, de Vox, es no pactar con el Partido Popular”, y ha sostenido que “para ellos y su futuro es mucho más interesante el fracaso del Partido Popular que el triunfo del Partido Popular”. Frente a ello, ha defendido que “la política de decir que no a todo no vale para nada”.

En el tramo final, Aznar ha apelado a la responsabilidad cívica, subrayando que “lo que no cabe es la inhibición”, y ha cerrado con un mensaje de fondo: “Acabará ganando la libertad”, porque “la fuerza de la libertad es arrolladora”, aunque “necesita mujeres y hombres dispuestos a defenderlas cada día”.