«La única decisión decente que puede tomar el actual jefe de gobierno es convocar elecciones inmediatamente»

El expresidente del gobierno y presidente de la Fundación FAES, José María Aznar, ha afirmado durante la presentación de su libro Orden y Libertad en Alcobendas, en conversación con la periodista Gloria Lomana, que «la única decisión decente que puede tomar el actual jefe de gobierno es convocar elecciones inmediatamente».

Aznar ha sostenido que «de esta situación solo se puede salir razonablemente con unas elecciones», y ha añadido que «habría que haberlas convocado ya». En su opinión, «todo lo demás es pura indecencia».

Durante el coloquio, el expresidente ha alertado de que las próximas elecciones «son las más importantes que se van a celebrar en España desde hace muchas decenas de años», ya que, según ha explicado, si la actual coalición permaneciera en el poder «todo el sistema caería». A su juicio, ello supondría «la ruptura de la continuidad histórica de España», el fin del marco constitucional y un grave riesgo para la convivencia.

Aznar ha defendido que «ninguna generación de españoles tiene derecho a destruir la unidad de España ni la continuidad histórica de España», al tiempo que ha hecho un llamamiento a la responsabilidad cívica: «El que pueda hacer que haga». En este sentido, ha insistido en que corresponde a los ciudadanos impedir que se materialicen esos riesgos mediante un ejercicio de «ciudadanía responsable».

El presidente de FAES ha asegurado que «el Gobierno de España está en manos de los que quieren destruir a España», lo que, en su opinión, imposibilita desarrollar una política de Estado coherente tanto en el ámbito interior como en el exterior.

Asimismo, ha advertido del deterioro institucional producido en los últimos años por la «colonización de las instituciones», los ataques a la independencia judicial, el debilitamiento de la separación de poderes y el uso partidista de las leyes y del Estado. No obstante, ha querido subrayar que «en España todavía las instituciones funcionan», que «el Estado de derecho funciona» y que «los guardianes de la ley y los responsables de la seguridad funcionan», pese al importante daño institucional acumulado.

Respecto a la corrupción, ha expresado su preocupación por que pueda llegar a normalizarse entre los ciudadanos. «Temo que haya personas que consideren que este panorama es normal y que al final da lo mismo porque todos acaban haciendo lo mismo. Y no es verdad», ha afirmado. En ese contexto, ha sostenido que «los bajos fondos se han hecho cargo del Gobierno» y ha llamado nuevamente a la movilización de la sociedad civil para revertir la situación.

Aznar ha reivindicado el proyecto político desarrollado hace tres décadas como ejemplo de una agenda de transformación basada en la continuidad histórica de España, el fortalecimiento institucional, la prosperidad económica y la ambición nacional. A su juicio, España necesita hoy «gobiernos sólidos» y un proyecto compartido por una amplia mayoría social para afrontar los desafíos actuales.

La democracia liberal ante un cambio de era

Durante la conversación con Gloria Lomana, centrada en el contenido de Orden y Libertad, Aznar ha explicado que el libro analiza el cambio de era que vive Occidente y la necesidad de defender la democracia liberal frente a tres grandes amenazas: las autocracias, los populismos y la revolución tecnológica derivada de la inteligencia artificial.

Según ha explicado, los populismos, «sean de derecha o de izquierda», comparten un mismo patrón: «no respetan reglas, no conocen límites, no creen en las instituciones» y buscan concentrar todo el poder. En su opinión, España vive actualmente «una manifestación de un populismo radical de izquierdas cuyo único objetivo es permanecer en el poder».

El expresidente ha dedicado buena parte de su intervención a advertir sobre el impacto político, económico y moral de la inteligencia artificial, defendiendo que el gran reto consiste en preservar la dignidad humana. «El ser humano no debe delegar responsabilidades en las máquinas porque, si lo hace, renuncia a su libertad y, con ella, a su dignidad», ha señalado.

Asimismo, ha defendido la recuperación de las humanidades como base del sistema educativo y del liderazgo político, frente a una política dominada por la inmediatez y el espectáculo. «El liderazgo está basado en el conocimiento y en la responsabilidad», ha afirmado

Europa, política exterior y mundo hispano

En el ámbito internacional, Aznar ha analizado el declive estratégico europeo en términos demográficos, económicos, tecnológicos, militares y culturales, reclamando una recuperación de la competitividad y de la capacidad de influencia de Europa.

Ha criticado también la política exterior del actual Gobierno español, al considerar que ha debilitado la credibilidad internacional de España y deteriorado las relaciones con sus principales aliados.

Respecto a Venezuela, ha reiterado que las elecciones fueron ganadas por la oposición y ha defendido que el país debe recuperar cuanto antes la normalidad democrática mediante el reconocimiento del resultado electoral o la celebración de nuevos comicios con todas las garantías.